RECURSO DE ALTO IMPACTO DEL CNT

Edición | Abril 2026

Sinopsis sobre la radicalización yihadista en Europa en el siglo XXI:
Dinámicas actuales, factores explicativos y especial atención al caso español

Artículo
AUTOR
Francisco Toro
Director de Cooperación Internacional y Prevención de Extremismos Violentos del CNT, Secretario Ejecutivo del Observatorio Trasatlántico en Seguridad, Inteligencia y Contra Terrorismo (OTSIC) y Capitán retirado de la Guardia Civil de España.
Madrid, España

Contenido del artículo

  1. Introducción.

  2. Metodología.

  3. Marco teórico: conceptualización de la radicalización.

  4. Contexto actual de la radicalización yihadista en Europa.

  5. La amenaza yihadista en Europa según Europol (TE-SAT)

  6. Actores solitarios y evolución operativa del terrorismo yihadista.

  7. La hibridación de los procesos de radicalización.

  8. Fundamentos ideológicos del yihadismo: el salafismo yihadista.

  9. Inmigración, integración y radicalización en Europa.

  10. Distribución geográfica del fenómeno en Europa.

  11. Aportaciones académicas al estudio de la radicalización.

  12. España como objetivo prioritario del yihadismo internacional

  13. Actividad policial y modelo preventivo en España.

  14. Ceuta y Melilla como espacios geopolíticos sensibles.

  15. Políticas públicas de prevención en la Unión Europea y España.

  16. La contra-narrativa y el papel de las víctimas del terrorismo..

  17. Ideas principales.

  18. Conclusión.

1. Introducción

En la Europa del siglo XXI, la radicalización yihadista se ha consolidado como uno de los principales desafíos en materia de seguridad y cohesión social. Lejos de desaparecer tras la pérdida de capacidad territorial de organizaciones como Estado Islámico, el fenómeno ha experimentado una transformación significativa, adaptándose a nuevas realidades tecnológicas, sociales y geopolíticas.

El presente trabajo tiene como objetivo analizar las dinámicas contemporáneas de la radicalización yihadista en Europa, identificando sus principales factores explicativos y prestando especial atención al caso español. En particular, se pretende examinar la evolución operativa del terrorismo yihadista, el papel de los entornos digitales en los procesos de radicalización, así como las respuestas institucionales desarrolladas en el ámbito europeo y nacional.

Para ello, se plantean las siguientes preguntas de investigación: ¿cómo han evolucionado los procesos de radicalización yihadista en Europa en las últimas décadas?, ¿qué factores explican su persistencia y transformación?, y ¿qué elementos diferenciales caracterizan el caso español en comparación con otros países europeos?

La relevancia de este estudio radica en la necesidad de comprender un fenómeno complejo, dinámico y multifactorial, cuya evolución plantea importantes retos tanto para las políticas de seguridad como para las estrategias de prevención y cohesión social.

2. Metodología

Este trabajo se basa en una metodología cualitativa de carácter descriptivo-analítico, sustentada en la revisión bibliográfica de literatura académica especializada y fuentes institucionales. En particular, se han analizado informes oficiales como los publicados por Europol (TE-SAT), así como obras de referencia en el estudio del terrorismo y la radicalización.

El enfoque adoptado combina el análisis teórico con la interpretación de datos recientes, permitiendo contextualizar la evolución del fenómeno en Europa y profundizar en el caso español como estudio específico. Asimismo, se ha realizado una aproximación comparada entre distintos países europeos, con el fin de identificar patrones comunes y elementos diferenciales.

Cabe señalar que, al tratarse de una revisión bibliográfica, el estudio presenta limitaciones inherentes a la disponibilidad y actualización de las fuentes, así como a la ausencia de trabajo empírico propio.

3. Marco teórico: conceptualización de la radicalización

El concepto de radicalización ha sido ampliamente debatido en el ámbito académico, sin que exista una definición única y universalmente aceptada. En términos generales, puede entenderse como el proceso mediante el cual un individuo adopta creencias extremas que pueden derivar en la legitimación o uso de la violencia con fines políticos o ideológicos.

Autores como Marc Sageman han destacado la importancia de las redes sociales y los vínculos interpersonales en la radicalización, subrayando que este proceso rara vez ocurre de forma aislada. Por su parte, John Horgan ha enfatizado la dimensión psicológica, señalando que la radicalización no implica necesariamente una progresión lineal hacia la violencia, sino que responde a trayectorias individuales complejas.

Especial relevancia adquiere el modelo de la “escalera hacia el terrorismo” desarrollado por Fathali Moghaddam, que conceptualiza la radicalización como un proceso gradual en el que los individuos avanzan por distintas fases hasta llegar a justificar la violencia.

En conjunto, estos enfoques permiten entender la radicalización como un fenómeno multidimensional en el que confluyen factores individuales, sociales e ideológicos.

4. Contexto actual de la radicalización yihadista en Europa

En la Europa actual, la radicalización yihadista sigue siendo uno de los principales motivos de preocupación en materia de seguridad. Aunque la amenaza ha cambiado desde estructuras jerárquicas hacia otras formas menos centralizadas vinculadas a actores individuales o pequeñas células, este fenómeno permanece y evoluciona constantemente. Organizaciones terroristas como Estado Islámico y Al Qaeda se han visto forzadas a reorientar su estrategia hacia la captación de simpatizantes y adeptos en Occidente, organizando acciones de carácter individual, dificultando a las fuerzas de seguridad e inteligencia su detección (Europol, 2025).

5. La amenaza yihadista en Europa según Europol (TE-SAT)

Los datos aportados por Europol en sus informes anuales TE-SAT (European Union Terrorism Situation and Trend Report) permiten situar en su contexto esta amenaza a nivel europeo. En los informes más recientes se pone de manifiesto que el terrorismo yihadista permanece como una de las principales tipologías criminales en la Unión Europea, sobre todo por su letalidad, así como en base al número de detenidos (Europol, 2024, 2025). Europol señala además tendencias clave como el incremento de la implicación de jóvenes y menores, la relación o impacto de los conflictos internacionales en Oriente en los procesos de radicalización y la creciente interrelación entre lo físico y lo digital.

6. Actores solitarios y evolución operativa del terrorismo yihadista

En este contexto, el continente ha seguido siendo escenario de frecuentes incidentes llevados a cabo por los llamados actores solitarios, personas que actúan de manera más o menos autónoma o con poco o ningún apoyo logístico, pero inspirados por el aparato propagandístico yihadista. Este modelo se ha convertido en una de las principales amenazas, caracterizándose por ataques menos complejos desde el punto de vista operativo, pero más difíciles de detectar y, por tanto, de prevenir (Sageman, 2008). Aunque sus protagonistas aparentan actuar sin apoyo de terceros, los análisis evidencian que rara vez se radicalizan totalmente solos, sino que mantienen vínculos más o menos apreciables con entornos ideológicos o redes informales. En este sentido, resulta pertinente distinguir entre individuos completamente aislados y aquellos que, pese a actuar individualmente, han sido socializados en entornos radicales, lo que matiza el concepto tradicional de “lobo solitario”.

7. La hibridación de los procesos de radicalización

Uno de los aspectos que adquiere más relevancia en la actualidad es la llamada hibridación de los procesos de radicalización, es decir, la combinación de dinámicas presenciales y digitales. En un alto número de casos, el proceso se inicia en internet mediante el consumo de propaganda o la participación en foros y se refuerza posteriormente mediante contactos personales, o viceversa. Esta interacción permanente incrementa la intensidad del proceso, reduce los tiempos de radicalización y dificulta su detección. Autores como Sageman (2008) y Kepel (2017) sostienen que la radicalización actual no responde a modelos fijos, sino a otros mucho más complejos y multidimensionales.

En este contexto, las plataformas digitales actúan como espacios de socialización ideológica donde se construyen identidades colectivas y se refuerzan narrativas de agravio, lo que contribuye a intensificar los procesos de radicalización.

8. Fundamentos ideológicos del yihadismo: el salafismo yihadista

Desde la perspectiva ideológica, estos procesos tienen sus raíces en el salafismo yihadista, que articula un discurso de confrontación global. La narrativa salafista señala a Occidente como enemigo del islam y amplía el concepto de adversario incluso a otros estados musulmanes considerados apóstatas, así como a cualquier persona que no comparta este punto de vista, incluidos musulmanes moderados, ateos o apóstatas. En este contexto, los individuos radicalizados, autodenominados como muyahidines, conceden legitimidad a la violencia, convirtiéndola en un deber religioso para aplicar una interpretación literal de la sharía.

9. Inmigración, integración y radicalización en Europa

En relación con los procesos de radicalización, uno de los debates que han adquirido mayor relevancia en el contexto europeo es el relativo al impacto de la inmigración irregular procedente de países de mayoría musulmana. Aunque la evidencia empírica no establece una relación directa entre inmigración y radicalización, existen determinados factores asociados a procesos migratorios, como el desarraigo, la falta de integración, la marginalidad social o las crisis identitarias, que pueden generar entornos de vulnerabilidad que faciliten la exposición a discursos extremistas. En términos académicos, puede afirmarse que, aunque la inmigración no constituye una causa directa, sí puede actuar como factor facilitador cuando converge con otros elementos sociales, psicológicos e ideológicos.

No obstante, parte de la literatura académica advierte del riesgo de sobredimensionar esta relación, señalando que la mayoría de las personas migrantes no presentan procesos de radicalización, lo que obliga a analizar el fenómeno desde una perspectiva multifactorial y evitar interpretaciones simplistas.

10. Distribución geográfica del fenómeno en Europa

En cuanto a la distribución geográfica de la radicalización yihadista en Europa, algunos países como Francia, Bélgica y Alemania han sido escenario de un mayor número de ataques y de la aparición de redes radicales, mientras que otros estados como Países Bajos o Suecia han registrado un incremento de la radicalización online, con mayor incidencia entre jóvenes. España presenta una situación particular, caracterizada por una importante actividad policial y, por consiguiente, una menor incidencia de atentados consumados en comparación con otros países, aunque con una intensa actividad preventiva.

Esta distribución desigual pone de manifiesto la influencia de factores históricos, sociales y de política de seguridad en la configuración del fenómeno en cada país.

11. Aportaciones académicas al estudio de la radicalización

El caso español ha sido ampliamente analizado por expertos investigadores académicos y analistas como Fernando Reinares, Luis de la Corte y David Garriga, cuyos trabajos y publicaciones permiten comprender con bastante profundidad los perfiles y procesos de radicalización.

Fernando Reinares ha desarrollado uno de los enfoques empíricos más relevantes en el análisis del yihadismo en España y Europa. Partiendo del análisis de casos judiciales, ha demostrado que la radicalización se produce mayoritariamente en entornos relacionales cercanos, como círculos familiares o de amistad, que actúan como espacios de socialización ideológica. Además, ha identificado patrones territoriales, resaltando la creciente importancia de la hibridación entre lo online y lo físico, lo que explica la presencia de actores solitarios que, a pesar de actuar individualmente, se radicalizan en entornos interconectados.

Por su parte, Luis de la Corte aporta una perspectiva centrada en los factores psicológicos y criminológicos. Sus estudios señalan que la radicalización es un proceso gradual basado en la interacción entre vulnerabilidades personales, como crisis de identidad, sentimientos de injusticia o necesidad de pertenencia, y factores contextuales. Este proceso conduce a una visión dicotómica del mundo que facilita la deshumanización del adversario y la legitimación de la violencia.

En cuanto a David Garriga, sus investigaciones han puesto el foco en la diversificación de perfiles y en el papel central del entorno digital. Garriga destaca la creciente implicación de jóvenes, mujeres y menores, así como la capacidad de internet para actuar como espacio de socialización radical.

12. España como objetivo prioritario del yihadismo internacional

Un elemento fundamental para comprender el caso español es que el país sigue siendo considerado un objetivo prioritario del yihadismo internacional. Entre los factores explicativos se encuentra el valor simbólico atribuido a la península ibérica como territorio históricamente vinculado al islam durante ocho siglos, interpretado como un territorio “a recuperar” en la narrativa yihadista. A ello se suma la participación de España en misiones internacionales en países de mayoría musulmana, así como su alineamiento con potencias occidentales.

13. Actividad policial y modelo preventivo en España

Asimismo, España destaca por la intensa actividad de sus fuerzas de seguridad. En los últimos años, se ha situado como uno de los países europeos con mayor número de operaciones policiales y detenciones por terrorismo yihadista (informes TE-SAT, Europol) desarrollando una estrategia preventiva centrada en la detección temprana de procesos de radicalización. Este modelo ha permitido neutralizar numerosas amenazas antes de su materialización, aunque también contribuye a reforzar la percepción de España como objetivo prioritario.

Como extensión de lo anteriormente expuesto, la información oficial del Ministerio del Interior de España deja entrever, sin lugar a duda, la intensidad de la actividad policial en España durante los últimos años. En 2024 se efectuaron 81 detenciones por terrorismo yihadista en aproximadamente medio centenar de operaciones y, en 2025, se alcanzaron en torno a 100 detenidos en 64 operaciones, lo que posiciona a este último como uno de los años con mayor actividad policial desde los atentados del 11-M. Por otro lado, el primer trimestre de 2026 mantiene esta tendencia, con más de una decena de operaciones y alrededor de quince detenidos. Estos datos evidencian un incremento sostenido de la actividad policial y confirman la consolidación de un modelo preventivo basado en la detección temprana de procesos de radicalización, especialmente en fases iniciales como el auto adoctrinamiento, la difusión de propaganda o la captación.

14. Ceuta y Melilla como espacios geopolíticos sensibles

El caso de Ceuta y Melilla constituye un elemento geopolítico singular dentro del análisis de la radicalización yihadista en España. Su localización en el norte de África y su condición de ciudades autónomas españolas las convierten en enclaves de especial relevancia estratégica y simbólica. En la narrativa del salafismo yihadista, estos territorios son presentados como espacios bajo “ocupación ilegítima”, al igual que otros enclaves históricos que consideran parte del islam. Esta construcción simbólica se ve reforzada por su proximidad geográfica a países de mayoría musulmana y por la existencia de contextos sociales complejos, donde pueden confluir factores como la desigualdad, la presión migratoria o determinadas dinámicas identitarias. Además, diversos estudios y análisis de seguridad han señalado que tanto Ceuta como Melilla han sido focos relevantes en procesos de radicalización, especialmente en determinados barrios donde la influencia de redes sociales próximas y entornos comunitarios ha facilitado la difusión de discursos extremistas.

15. Políticas públicas de prevención en la Unión Europea y España

En lo referente a las políticas públicas de la Unión Europea, se han desarrollado e implementado diferentes estrategias como la Radicalisation Awareness Network (RAN), el Centro de Conocimiento de la UE sobre la Prevención de la Radicalización (EU Knowledge Hub on the Prevention of Radicalisation, EUKH) o las políticas de Countering Violent Extremism (CVE), así como medidas para la eliminación de contenidos terroristas en internet. No obstante, estas políticas presentan limitaciones, especialmente en lo relativo a su implementación práctica y evaluación de resultados.

En el caso español, destacan el Plan Estratégico Nacional de Lucha contra la Radicalización Violenta y su evolución en el Plan Estratégico Nacional contra la Radicalización Violenta. Aunque ambos planes plantearon un enfoque integral, su aplicación ha sido limitada debido a la falta de recursos, la escasa implementación práctica y problemas de coordinación institucional. Quizás para los gobernantes actuales, la prevención de la radicalización no constituye un punto importante de la política nacional porque no genera réditos electorales en los cuatro años que dura una legislatura.

16. La contra-narrativa y el papel de las víctimas del terrorismo

En este ámbito, resulta especialmente importante el desarrollo de estrategias de contra-narrativa como medio clave en la prevención de la radicalización. Entre ellas, destaca de manera especial la importancia del relato de las víctimas del terrorismo, por constituir una de las herramientas más eficaces para deslegitimar el discurso de los radicales. Dar visibilidad al sufrimiento causado por el terrorismo y escuchar el testimonio directo de las víctimas contribuye a humanizar las consecuencias de la violencia y a desmontar la narrativa heroica con la que los grupos yihadistas intentan captar adeptos. Este enfoque permite introducir elementos emocionales y éticos que dificultan la justificación de la violencia, especialmente entre jóvenes en procesos de radicalización. No obstante, al igual que ocurre con otras políticas de prevención, la eficacia de estas iniciativas depende en gran medida de su adecuada implementación, continuidad y adaptación a los entornos digitales donde se desarrollan actualmente muchos de estos procesos.

17. Ideas principales.

A partir del análisis realizado, se observa que la radicalización yihadista en Europa no puede explicarse mediante un único factor, sino que responde a la interacción de múltiples dimensiones. Existe un amplio consenso en la literatura sobre la importancia del entorno digital, pero persisten debates en torno al peso relativo de los factores estructurales frente a los individuales.

Asimismo, aunque el modelo de actores solitarios se ha consolidado como una de las principales amenazas, su aparente autonomía resulta relativa, ya que la mayoría de estos individuos mantienen algún tipo de conexión, directa o indirecta, con entornos radicales.

En el caso español, la elevada actividad policial contrasta con la menor incidencia de atentados consumados, lo que sugiere la eficacia de los mecanismos preventivos, aunque también plantea interrogantes sobre la sostenibilidad de este modelo y su impacto en la percepción del riesgo.

Por último, las políticas públicas de prevención muestran avances significativos, pero siguen enfrentando desafíos relacionados con su implementación efectiva, coordinación institucional y adaptación a entornos digitales en constante evolución.

18. Conclusión

En conclusión, la radicalización yihadista en Europa es un fenómeno complejo, dinámico y multifactorial. Los datos de Europol confirman su persistencia como una de las principales amenazas terroristas en la Unión Europea, mientras que las aportaciones de expertos como Reinares, De la Corte y Garriga permiten comprender en profundidad sus mecanismos internos, como la hibridación de los procesos de radicalización, la proliferación de actores solitarios y la persistencia de factores ideológicos, sociales y geopolíticos que contribuyen a su desarrollo y expansión.

Asimismo, el caso español pone de relieve la importancia de las estrategias preventivas y la actuación temprana de las fuerzas de seguridad, aunque también evidencia la necesidad de reforzar las políticas públicas de prevención y de adaptar las respuestas institucionales a la naturaleza híbrida y cambiante del fenómeno.

De cara al futuro, resulta imprescindible profundizar en el análisis de los procesos de radicalización en entornos digitales, mejorar la coordinación entre actores institucionales y comunitarios, y desarrollar estrategias integrales que combinen seguridad, prevención e intervención social.